Un final de máxima tensión se vivió en los octavos de final del Challenger Open d’Orleans cuando el francés Corentin Moutet y el búlgaro Adrien Andreev, quien se impuso por 2-6, 7-6 (7/3) se trenzaron sobre el final del partido debido a un brusco saludo del ganador y tuvieron que ser separados por el umpire.