Cómo pasar de armar una parrilla para el fondo de tu casa a exportar a 42 países y ser el proveedor oficial de los asados de la Scaloneta en Qatar. Todo en apenas cinco años. Parece una novela hollywodense, pero es una historia bien argentina, de un muchacho con visión, emprendedor, que apostó a una idea, al esfuerzo, a un talento y a un equipo de trabajo que hoy le permite “tocar el cielo con las manos”, como define el tener a sus creaciones en Qatar, junto a la Selección, como parte de un ritual tan argentino como el asado.