Una mujer protagonizó un escándalo en las ruinas mayas de Chichén Itzá, en el sudeste de México. La turista ignoró las restricciones y subió a la pirámide de Kukulkán, bailó ante decena de personas y un hombre que trabajaba en el predio la bajó. Recibió una gran cantidad de insultos y agresiones por parte de los presentes por su comportamiento, la mujer terminó detenida.