El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, calificó como un acto de terror ruso para intimidar a los ucranianos al bombardeo en pleno centro de Jerson, sur del país, que dejó al menos siete muertos y decenas de heridos, en vísperas de Navidad. «El mundo debe ver el mal absoluto contra el que estamos luchando», apuntó.