Los chats filtrados entre el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D´Alessandro, y el empresario Marcelo Violante, que manejaba el servicio de grúas y acarreo de la ciudad de Buenos Aires, dejaron a la luz la existencia de negociados, presuntas coimas que recibían los funcionarios porteños por no cobrar el canon de las grúas y sospechosos sobres con dinero.