Después de un 2022 en crisis, la industria cripto espera que 2023 sea el año en el que se asienten los desarrollos y productos que traerán alternativas para blockchain y cripto en la vida cotidiana, desde mecanismos de pagos y créditos hasta validación de identidad y digitalización de activos de la economía real, que servirán como plataforma de despegue para el próximo rally alcista de los criptoactivos.