La presidenta peruana, Dina Boluarte, pidió perdón por las más de 40 personas muertas durante las protestas antigubernamentales. No obstante, aseguró que no abandonará su cargo ni tampoco convocará a una Asamblea Constituyente, demandas de las manifestaciones iniciadas el 7 de diciembre pasado tras la destitución del exmandatario Pedro Castillo.