Los recientes sucesos de la realidad política boliviana tienden a quedar en el olvido del imaginario latinoamericano frente a lo que viene ocurriendo en Brasil, en Perú, en la oposición salvaje que padece Argentina o la prueba de fuerza entre el narcotráfico y el Estado mexicano. Sin embargo, lo que ocurra en el país central sudamericano es de enorme importancia para toda la región.