El 11 de marzo de 1973 Héctor Cámpora ganaba las elecciones y se terminaba la proscripción más larga y vergonzante de la historia política argentina. La semana en la que se conmemoran los cincuenta años del hecho quedará marcada en la memoria del kirchnerismo como la que cimentó el camino formal de una nueva proscripción y en la que se terminó el debate semántico acerca del tema. Incluso quienes sostenían la literalidad de que la vicepresidenta no está proscripta en los hechos, luego de que se conocieron los fundamentos del tribunal que la condenó, hablaron del “comienzo del camino formal hacia la proscripción” y de un “intento de inhabilitación”.