El impuesto a las ganancias es uno de los gravámenes más importantes de la Argentina, ya que funciona como una inyección de liquidez fundamental para la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP). Por esa razón, y a pesar de que muchos candidatos y funcionarios en actividad prometieron derogarla, se mantiene vigente hace más de 90 años (fue implementada por primera vez en 1932, bajo la presidencia de facto de José Félix Uriburu).