El dato de pobreza que se conoció esta semana impacta por su magnitud, obliga a repensar los efectos de ciertas políticas y, por supuesto, echa nueva luz sobre las internas que envuelven a la coalición de gobierno, más allá de los aspavientos de una oposición de derecha que poco puede criticar cuando vemos lo sucedido durante el gobierno de Mauricio Macri.
El índice de pobreza condiciona a la política
Lo primero es evidente. En un país que creció 5,2 % en el último año, la pobreza aumentó aún con baja de desempleo. Más de 18 millones de personas están por debajo de la línea de pobreza en un país que avanza en una consolidación intolerable de la desigualdad a la par de su crecimiento. Si la foto del presente es vergonzante, el panorama empeora pensando en el futuro. Más del 54 % de los menores de 14 años son pobres en nuestro país.