El hombre que se convirtió admitió que tiene miedo de ser tildado de «raro» por sus amigos. El joven japonés gastó 2 millones de yenes en un disfraz realista de border collie, al que bautizó como «Toco». Además, aseguró que su familia se sorprendió ante la noticia y que disfruta de realizar actividades como, pasear, comer y revolcarse sobre el piso.
