Cien años atrás, cuando el italiano Don Juan Paladinise radicaba con su familia en la localidad de Villa Diego, Santa Fe, e iniciaba la elaboración artesanal de chorizos, morcillas, salames y bondiolas con un gran espíritu emprendedor, nunca hubiera imaginado que en la actualidad, y cuatro generaciones después, se transformaría en una de las empresas alimenticias más importantes de la Argentina.