No jugó un minuto en la final, pero ahí estaba, con una sonrisa, la de siempre. Y con el mismo discurso que lo hace un chico modesto, simple, humilde, sin el ego de otros, pese a todo lo que ha logrado en estos cinco años.
Julián Alvarez: por qué es un futbolista récord y un verdadero ejemplo de deportista
“Ha sido una temporada magnífica, más allá de la victoria, de jugar mucho o poco, pero lo importante es lo que crecí mucho como jugador y persona. Era un desafío para mí venir a otro país, a otro fútbol. La verdad es que me recibieron muy bien, me ayudaron mucho y hoy terminamos la temporada de la manera que todos queríamos, ganando todo”, admitió el cordobés, sin una mueca de molestia, pese a que el partido se dio para que Pep Guardiola lo incluyera, debido a un trámite en el que el City se sintió incómodo, sin variantes ni profundidad, con un Haaland muy estático.