La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el proyecto de Ley que instaura el 31 de octubre de cada año como el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes. Con 168 votos a favor y 26 abstenciones, el mismo fue producto de la unificación de tres proyectos, dos del oficialismo y uno de la oposición.