Hoy, Alpac abastece a todo el país, un mercado que consume más de 800 toneladas anuales. Como explica, “estamos en casi todos los supermercados y casi todas las personas son consumidores de nuestros productos, porque cuando uno hace la compra de un delivery va en las bandejas nuestras”. En los dos últimos años, la empresa logró por primera vez exportar a Uruguay, Paraguay, Perú e inició negociaciones para ampliar su negocio a Estados Unidos.
Para esos planes, la intención es seguir creciendo y modernizando: “Sacamos un crédito a través de la Secretaría Pyme del Ministerio de Desarrollo Productivo y con eso adquirimos 4 líneas de producción. Actualmente tenemos 6 líneas de rollos de aluminio y 9 de producción de bandejas”.
La empresa destaca que trabaja con las mejores prácticas en los procesos, avalados por la certificación ISO 9001:2015. El foil utilizado es de primera calidad y es prelubricado con aceite farmacéutico alimentariamente aprobado por la Dirección de laboratorios y controles técnicos del SENASA, cumpliendo con todas las normas internacionales.
Pero más allá de todo, lo que aflora es el espíritu familiar de la firma, en la que se desempeñan el padre de Leandro, sus hermanos y hace poco tiempo tiempo comenzó a trabajar su hijo.
“Estamos muy orgullosos de poder generar valor, trabajo y de apostar a lo que nos gusta hacer. Somos apasionados por lo que hacemos y nos genera mucha felicidad estar permanentemente generando cosas positivas”, cierra Leandro.