Según fuentes oficiales, la medida, que es transitoria hasta el 30 de septiembre, “genera mayor flexibilidad y beneficia a 20.000 empresas. Priorizamos las divisas sin afectar la dinámica de la actividad económica y cuidando la recuperación”. Para las importaciones de energía y medicamentos no habrá restricciones.
“No prohíbe las importaciones porque se puede importar con dólares propios, lo que restringe es el acceso a divisas del BCRA para este fin, con el objetivo de cuidar las reservas”, aclararon.
Las empresas deberán buscar financiamiento para poder adquirir insumos del exterior cuando superan hasta un 105% del total importado durante el año anterior (medido en valores). Hasta hoy esta medida alcanzaba al 75% de las empresas, ahora se suma al 25% restante.
La excepción serán las pymes, que tendrán un umbral diferencial: contarán con un límite de incremento del 115% respecto a 2021, para aquellas que importaron hasta u$s1.000.000 ese año. Se calcula que beneficiará a 20.000 firmas.
«La lógica de esto es definir una priorización del uso de divisas que permita fortalecer la capacidad de acumulación de reservas», explicó el ministro de Economía, Martín Guzmán, en una entrevista con Radio con Vos.