Boca le ganaba 3-2 a Quilmes en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza cuando el árbitro Ariel Penel debió frenar el encuentro debido a un episodio de violencia que se generó en la tribuna del Cervecero. Hubo, al menos, un herido: Pablo Otero, jefe de seguridad del conjunto del conurbano que terminó con un corte en la cabeza.