En los días previos al atentado a Cristina Kirchner y apenas dos horas después de que Fernando Sabag Montiel gatillara con un arma a centímetros de su cara, los también detenidos Gabriel Carrizo y Brenda Uliarte mantuvieron una serie de chats por WhatsApp que dan cuenta de cierto nivel de organización y planeamiento para asesinar a la vicepresidenta.