La expareja de Nicolás Carrizo, uno de los detenidos por el intento de magnicidio de la exmandataria Cristina Kirchner, explicó que el 2 de agosto mantuvo un diálogo en el que le aseguró que estaba a punto de comenzar un negocio que le iba a generar un buen ingreso económico, que le permitiría ponerse al día con las cuotas alimentarias de su hijo.