Jair Bolsonaro lleva dos semanas en absoluto silencio y recluido en su residencia oficial de Brasilia. En un principio asesores cercanos argumentaron que el presidente de Brasil estaba «todavía asimilando la derrota» ante Lula da Silva del 30 de octubre, pero ahora el vicepresidente lo atribuyó a un problema de salud.
Misterio en torno a Bolsonaro: está recluido y analiza irse de Brasil para la asunción de Lula
La última vez que habló públicamente fue el miércoles 2 de noviembre, cuando difundió un video a través de sus redes sociales para pedirle a sus seguidores que levantaron los cortes de rutas. Desde ese momento Bolsonaro redujo drásticamente su actividad online y se concentró en compartir contenido en Telegram.