Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé un año difícil para el mundo laboral. Según el texto, es probable que la actual desaceleración económica global obligue a más trabajadores a aceptar en 2023 empleos de menor calidad, mal pagados y carentes de seguridad y protección social, lo que acentuaría las desigualdades profundizadas por la crisis del Covid-19 y la guerra entre Rusia y Ucrania.