Tras la muerte de la policía Maribel Zalazar en el subte C en Retiro y el lamentable episodio donde ocho efectivos de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires redujeron a un hombre que amenazaba con un palo a peatones en la plaza de Barrancas de Belgrano lanzándole sillas, se volvió a revivir el debate de la adquisición y el uso de las pistolas Taser en el país.