LeBron, la historia del hombre récord: para entender por qué el deporte le salvó la vida

“Soy LeBron James, de Akron, Ohio, de la profundo de la ciudad… No debería estar aquí. Y eso es suficiente. Cada noche, cuando entro al vestuario y veo mi camiseta 6 colgada con mi nombre en la espalda, me siento bendecido…”. Aquellas palabras fueron parte de su discurso el 20 de junio del 2013, cuando obtuvo en Miami su segundo anillo y empezó a sacarse de encima el gran peso de no haber ganado un título durante mucho tiempo. Pero fue mucho más que una descarga, o un taparles la boca a sus críticos. En aquel momento culmine, cuando el mundo lo miraba, el Rey tuvo la lucidez de bajar un poderoso mensaje sobre el sacrificio y una mirada crítica sobre la desigualdad social. Es la otra forma que tiene LeBron para hacer la diferencia.