A poco de cumplirse un año de la invasión de Rusia a Ucrania, hay episodios del conflicto cuyas heridas tardarán en cerrarse y son un claro testimonio del horror de la guerra. La ciudad de Bucha, en las afueras de la capital, Kiev, fue escenario de una salvaje masacre que terminó violentamente con la vida de más de 400 personas.