Francia amaneció con otro día de protestas, donde incrementa la violencia y represión policial. Se lleva adelante otra jornada de huelgas, luego de que el presidente Emmanuel Macron aprobara por decreto la resistida reforma jubilatoria. El transporte público y el dictado de clases están casi completamente paralizados, persiste el paro de recolectores de basura, transportistas y refinerías.