La inflación de 2022 fue la más elevada en 32 años (+94,8%) y el comienzo de 2023 muestra signos de aceleración. Ante esta situación, «el Gobierno fue instrumentando distintas medidas. Por un lado, se realiza un ajuste del gasto en términos reales en conjunto con una política monetaria más contractiva, sumado a la búsqueda de que las paritarias se firmen con una pauta más acotada (60% anual). Por el otro, se dispusieron y profundizaron medidas de tinte más heterodoxo, como el programa Precios Justos», remarcó la consultora Prensa Ecolatina.