La obra pública en el país atraviesa una virtual parálisis debido a las demoras en los pagos por parte del Gobierno nacional y la falta de actualización de los precios en un contexto de una inflación que ya alcanza el 10% mensual. Desde julio del año pasado la situación se ha ido agravando al compás de la creciente inflación, y ahora pone a todo el sector de la obra pública de rodillas.