La industria de los videojuegos nos tiene acostumbrados a los shooters en primera persona, juegos que en su mayoría suelen ser bélicos o tirando para el lado delictivo policial. Aunque, no vamos a negarlo, con ellos la pasamos muy bien. Pero Ascendant Studios, un estudio con desarrolladores experimentados en este género, nos propone un juego de disparos pero basado especialmente en la magia, donde las balas son reemplazadas por luces de colores y los helicópteros por grandes dragones que lanzan fuego.