Rodrigo Palacio y el básquet: la historia de su fanatismo que lo hizo volver a jugar tras el retiro del fútbol

Agosto de 2006. Buenos Aires. La Selección argentina de básquet, con su Generación Dorada en pleno, dos años después de ser campeona olímpica, concentra en un hotel porteño y se apresta para jugar a la noche un amistoso, como preparación para el Mundial de Japón. La tranquilidad de sus integrantes en el bunker elegido contrasta con los nervios y la emoción de otra figura del momento en el deporte argentino, en este caso de fútbol, que ingresa al lobby con dos amigos de Bahía Blanca.