Hoy Kobe Bryant hubiese cumplido 45 años: las 10 mejores anécdotas que explican por qué fue único

Todavía duele. Demasiado. Pasaron tres años y medio desde aquel fatídico accidente en Calabasas, California, cuando iba en un helicóptero junto a su hija Gigi de 13 años y siete personas más para ver un partido de básquet. Todavía es difícil de asimilar… Y más en días como hoy, cuando festejaría en viva su cumpleaños N° 45. Lo extraña su familia, sus seres queridos y todos los fanáticos del deporte. Porque más allá de haber ganado cinco anillos, de su haber personificado la estética como jugador, Kobe dejó un enorme legado que va más allá. Bryant es uno de esos deportistas que trascienden su deporte. Y el deporte en sí. Y no sólo por su talento, casi tan cautivante como el del mismísimo Michael Jordan, a quien copió movimientos, gestos y jugadas hasta sacarlos casi idénticos. También por sus intangibles, por aquellos valores que hacen realmente diferente a una persona: un mentalidad a prueba de balas –y excusas-, una extrema competitividad, una ética de trabajo pocas veces conocida, una curiosidad muy extendida por conocer todo y de todos, y además una calidez humana que contrastaba con esa voracidad “asesina” que mostraba en la cancha.