España se consagró campeona por primera vez en el fútbol femenino, pero los festejos se vieron empañados por la polémica reacción del presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, quien besó en la boca a una de las jugadoras.
La justificación del presidente de la RFEF por el beso a la jugadora de España tras la final
La Roja le había ganado por la mínima diferencia a Inglaterra dentro de los 90 minutos, y ante de levantar el trofeo, las jugadoras pasaron por la tarima a buscar las medallas doradas. En ese momento, las cámaras de la televisión española captaron el momento en el que el Presidente de la RFEF saludó a Jenni Hermoso con un largo abrazo y, antes de despedirla, le dio un beso en la boca y la palmeó en la zona baja de la espalda.